Mostrando entradas con la etiqueta America Latina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta America Latina. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de febrero de 2014

Condena de la violencia fascista en Venezuela

PRONUNCIAMIENTO

Capítulo Salvadoreño de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad

 

Condena de la violencia fascista en Venezuela


El miércoles 12 de febrero, la derecha venezolana mostró al mundo, una vez más, hasta dónde puede llegar para desestabilizar el proceso de construcción del socialismo por la vía democrática. Dos personas asesinadas y unas 23 heridas fueron el saldo de la violencia de los que han anunciado, en repetidas ocasiones, que no respetarán los mecanismos democráticos ni la legalidad para conseguir sus fines.

La guerra de la derecha contra el Presidente Nicolás Maduro y la Venezuela Bolivariana es ya un hecho, no podemos seguir ignorándolo ni se vale ver hacia otro lado. Este es el tiempo de las definiciones, y las personas que constituimos el Capítulo Salvadoreño de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad queremos decir al mundo que Venezuela no está sola en esta lucha, y a nuestros hermanos venezolanos les enviamos todo nuestro apoyo y solidaridad.

Asimismo, es importante aclarar que los hechos de violencia del 12 de febrero no son sino la culminación de un plan cuidadosamente orquestado por la oposición irresponsable y fascista de Venezuela, con el apoyo de la derecha internacional. La negativa a aceptar los resultados electorales que dieron el triunfo a Nicolás Maduro, la guerra económica, la desinformación de los medios nacionales e internacionales y la campaña sucia han sido constantes, y es posible ver una gran similitud entre lo que sucedió en abril de 2002 —antes, durante y después del Golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez Frías— y lo que vimos ahora.

Por todo esto, los miembros salvadoreños de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad:

·   Condenamos enérgicamente la guerra fascista contra el pueblo de Venezuela, sus instituciones democráticas y su gobierno legítimo.
·    Exhortamos al pueblo salvadoreño a que no se deje engañar por la falsa información difundida por los medios y agencias de prensa cuya agenda es un arma contra la Revolución Bolivariana. Animamos a todos los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país a que se informen activa y objetivamente sobre los hechos, recurriendo a los medios de comunicación alternativos, redes sociales y fuentes de información comprometidas con la comunicación de la verdad sobre Venezuela.
·    Respaldamos al Presidente Nicolás Maduro, la continuación del legado del Comandante Supremo Hugo Chávez Frías, y la construcción de la Patria Socialista y Bolivariana.


San Salvador, 14 de febrero de 2014

domingo, 2 de septiembre de 2012

FMI sin anestesia: “los ancianos viven demasiado y eso es un riesgo para la economía global, hay que hacer algo ya”


El Fondo Monetario Internacional considera un riesgo financiero para la economía mundial el aumento de la longevidad en los países del globo, razón por la cual recomienda disminuir las pensiones y aumentar la edad de jubilación.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó este miércoles a los países que disminuyan las pensiones debido al aumento de la longevidad en la actualidad para ahorrar recursos, e igualmente pidió elevar la edad de jubilación ante el incremento de la esperanza de vida en los ciudadanos de cada país.

“A medida que las poblaciones envejezcan en las próximas décadas, consumirán un porcentaje creciente de recursos, ejerciendo presión sobre los balances públicos y privados”, expresó el FMI en su informe anual sobre la Estabilidad Financiera Mundial emitido este miércoles.

El organismo advirtió que “es importante que las entidades que ofrecen pensiones puedan actuar con flexibilidad: si no es posible incrementar las contribuciones o subir la edad de jubilación, posiblemente haya que recortar las prestaciones”.

Asimismo, señaló que una longevidad inesperada, independientemente de lo recogido en la previsiones, representa un ” riesgo financiero” para los gobiernos y las entidades que ofrecen prestaciones definidas.

El Fondo indicó también que los gobiernos y las entidades privadas que ofrecen pensiones han estado ideando alternativas para las consecuencias generadas por el envejecimiento de la población, sin embargo, se apoyaron en “proyecciones demográficas de base, que en el pasado han subestimado constantemente cuántos años vive la gente”.

Ante esta situación, la directora asistente del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI, Laura Kodres, expresó en una rueda de prensa que el riesgo de longevidad en la economía “no debe ser relegado a la última página” de los diarios del mundo.

“Mientras más tiempo se ignore más difícil será resolverlo”, sostuvo la funcionaria al respecto.

Kodres, destacó que el momento para actuar es ahora, razón por la que recomienda ahorrar a partir de los 20 años, pero muchos esperan hasta los 40 o 50 años y encuentran muy difícil ahorrar.

El informe del FMI fue presentado por el director de Asuntos Monetarios de la institución, José Viñals, en una rueda de prensa realizada en Washington donde expresó que “el precio de la seguridad se incrementará en los próximos años”

Fuente: Telesur

FMI: la longevidad como riesgo


Informe desde “La Jornada”, México

En un documento presentado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que forma parte de su Informe sobre la estabilidad financiera mundial, el organismo presidido por Christine Lagarde señala que a medida que las poblaciones envejezcan en las próximas décadas, consumirán un porcentaje creciente de recursos, ejerciendo presión sobre los balances públicos y privados, y afirma que ello constituye un riesgo financiero para los gobiernos y las entidades que ofrecen prestaciones jubilatorias definidas, que tendrán que pagar más de lo esperado en pensiones y prestaciones de la seguridad social. A renglón seguido, el FMI señala que, para neutralizar esos posibles efectos, los gobiernos deben aumentar la edad de la jubilación, ligar ésta a la esperanza de vida, recortar las pensiones, incrementar los montos de las cotizaciones y contratar, con aseguradoras privadas, coberturas para ese riesgo de que la gente viva más de lo esperado.

Es innegable que el incremento en la longevidad de las poblaciones –lo cual es, en principio, un dato positivo– va aparejada de un aumento en la carga fiscal de los estados y en el gasto de los propios individuos, no sólo en el terreno de las pensiones, sino también en el ámbito de la salud pública, como reconoció recientemente la Secretaría de Salud federal. La perspectiva resulta tanto más desoladora en naciones como la nuestra, donde los servicios de sanidad a cargo del Estado y los sistemas de pensiones acusan severas deficiencias en el presente, en buena medida debido al abandono presupuestario derivado de la adopción del modelo neoliberal en curso.

Pero si el diagnóstico formulado por el FMI parece acertado, las propuestas de solución de ese organismo son cuando menos cuestionables, en la medida en que siguen la tendencia a optar –ante las dificultades económicas presentes y futuras– por el sacrificio de la población y a reducir a las personas a la condición de meros indicadores macroeconómicos.

En el caso que se comenta, dicha inercia es particularmente descorazonadora, por cuanto presenta a los jubilados, es decir, a quienes han contribuido durante años, con su trabajo, a la productividad y a la generación de riqueza en sus respectivos entornos, como una amenaza para la estabilidad macroeconómica de las naciones. Aunque en el documento referido se señala que el riesgo de las reformas sugeridas debe estar distribuido entre los particulares, los organizadores de los planes de pensiones y el gobierno, es claro que la mayor parte de los costos que conlleven recaerá en las personas. Baste citar, como ejemplo, el caso de nuestro país, donde las reformas al sistema de pensiones logradas en años anteriores –y justificadas, por cierto, con base en argumentos similares a los del FMI– han derivado en circunstancias desventajosas para los trabajadores y en una jugosa oportunidad de negocio para las empresas privadas encargadas de administrarlas.

Otro aspecto criticable de la propuesta del FMI es que, al plantear en forma general una disminución en las pensiones y un aumento en la edad de jubilación, no toma en cuenta las diferencias sociales abrumadoras que persisten en países como México, que se reproducen en todos los grupos poblacionales por edad y que se reflejan en un mayor deterioro de la salud y en una menor esperanza de vida de los sectores menos favorecidos. De tal forma, un retroceso en los derechos a la jubilación como el sugerido por el FMI afectaría, ante todo, a los integrantes de los estratos sociales más bajos, y profundizaría, en esa medida, la brecha de la ya grave desigualdad social.

En una coyuntura como la actual, caracterizada por estados que han sido llevados a la condición de languidez y a la renuncia de muchas de sus atribuciones más elementales, resulta lógico que éstos sean incapaces de atender las problemáticas que padecen sus economías y poblaciones. Lo pertinente, en suma, es revertir esa situación y restañar a los aparatos estatales de los recursos y de los mecanismos de bienestar necesarios para que puedan hacer frente a los retos actuales y futuros.

martes, 7 de agosto de 2012

La gran oportunidad de América Latina

Entrevista a Manuel Monereo, ponente en la Universidad de Verano de Socialismo 21


Has escrito que el mundo vive hoy una “gran transición geopolítica” que implica cambios en las relaciones de poder; esto supone, añades, una gran oportunidad para América Latina. ¿En qué sentido?


Hasta ahora América Latina ha actuado como continente objeto en las relaciones internacionales, pero tiene la oportunidad de convertirse en sujeto. Para ello han de darse dos condiciones. Primero, fortalecer los procesos de integración (la “patria grande”) como el ALBA y UNASUR, entre otros. Y además continuar luchando por su autonomía frente a Estados Unidos en todos los ámbitos: económico, político, militar, energético y alimentario. Esto significa definir claramente las prioridades.

Todo ello, en un contexto de crisis económica global. ¿Cómo afecta a América Latina?


Las poblaciones y sus gobiernos sienten que de momento han sufrido muy poco la crisis internacional y esperan que la cosa continúe igual. Para ello, rezan (es lo que literalmente dice que ha hecho un ministro peruano) porque la economía china no entre en recesión. China es actualmente un país central en la economía de América Latina, con una enorme presencia inversora, eso sí, en condiciones de mercado. Es, por ejemplo, el gran socio inversor de países como Brasil o Perú. También Rusia desempeña un rol muy destacado. Ahora bien, la inversión china plantea asimismo problemas. 

¿De qué tipo? 

En primer lugar, produce una reprimarización de la economía, es decir, un desarrollo muy acusado del sector primario en detrimento de otros. Es éste un resultado lógico de la revalorización de materias primas como el petróleo o el cobre, sobre los que el dinero chino pone la mirada. La llegada de capitales chinos ha provocado, además, una revalorización de las monedas locales y unos tipos negativos para la industrialización de estos países.

¿Qué rol desempeña Estados Unidos en el continente? 

Estados Unidos nunca se está quieto. Hay una presencia fuerte y renovada en los últimos tiempos. Acaba de implantar en Chile una base para operaciones militares en territorio urbano. A esto hay que agregar el restablecimiento de la IV flota y los golpes de estado en Honduras y Paraguay, entre otros elementos. Además, Estados Unidos le ha ofrecido a Brasil un reparto de poderes y ámbitos de influencia en el continente. 

Precisamente es Brasil el tercero de los actores principales en este “territorio en disputa” 

Y no es un actor menor. Se trata de una potencia continental emergente a escala mundial, dentro de los llamados BRICS. El único país de América Latina con una cierta burguesía nacional; dispone de un estado en sentido fuerte, cuando lo normal en el continente es no tenerlo. Además, Brasil no puede ocultar sus intereses geopolíticos en toda América Latina. Esto puede tener consecuencias positivas, ya que Brasil actúa como paraguas para que el continente pueda negociar con el vecino del norte; pero también se corre el riesgo de generar asimetrías con el resto de países, que beneficien económicamente a Brasil. Hay quien habla de un nuevo imperialismo brasileño, yo prefiero quedarme con la idea de asimetrías. 

¿En qué situación se hallan los procesos nacional-populares impulsados en Venezuela, Ecuador y Bolivia?

Opino que hay problemas no resueltos y grandes dificultades en los procesos de transformación abiertos en estos países. En Ecuador y Bolivia con los mismos agentes que impulsaron los procesos, los movimientos indígenas. Se plantean problemas en la política económica, en las alianzas, la toma de decisiones, las relaciones internacionales y los casos de corrupción. Hay que agregar a ello los conflictos sociales, en los que se mezclan las tradicionales querellas dentro de las izquierdas para resolverlos, con los intereses extranjeros. Pero no quiero caer en eso tan Europeo de decirles a los demás lo que han de hacer. La crítica debe hacerse para ayudar. Ahora bien, hay un problema clave a mi juicio: la necesidad de reformar el estado y el aparato institucional. En otras palabras, crear una nueva institucionalidad más allá de los liderazgos carismáticos. 

¿Cuáles han sido los principales logros de estos regímenes? 

Destacaría que han consagrado la soberanía popular a la manera republicana, mediante procesos constituyentes y la aprobación de nuevas constituciones; otro logro esencial ha sido la inclusión de clases marginadas y la lucha contra la pobreza; el rol activo del estado como agente del desarrollo nacional, en lugar del mercado; y ello teniendo en cuenta que se trata de países inmensamente ricos aunque llenos de pobres; además, han recuperado los derechos de los pueblos y las naciones sobre los recursos naturales (el gran negocio de las empresas transnacionales) y la lucha por las integración latinoamericana con mecanismos como el ALBA o UNASUR. 

Has estudiado con detalle una noción muy vidriosa, el populismo. En síntesis, ¿Qué suponen los regímenes populistas para América Latina? 

El populismo se desarrolla en América Latina entre la década de los 30 y los 60-70 del siglo pasado. Son los gobiernos de Getulio Vargas en Brasil, Lázaro Cárdenas (México) y Perón (Argentina), entre otros. En un contexto de crisis global, y en particular de los estados oligárquicos, ensayaron nuevos regímenes que hicieron posible la inserción de las masas en la política. Algún autor ha dicho que fue “la socialdemocracia que le tocó a América Latina”. Además de la inclusión de la mayoría de la población (también en algunos países de las masas indígenas), implementaron la sustitución de importaciones en el escenario económico internacional; políticas antiimperialistas, antioligárquicas y nacionalistas; y supuso la alianza entre las clases populares y sectores subalternos de las clases dominantes, con estados fuertemente interventores, reguladores y redistribuidores que aspiran nada menos que a la industrialización de los países. 

Dada esta descripción, ¿por qué el término populismo suele usarse de manera peyorativa? 

Precisamente aquí esta el problema. Se convirtió en una construcción político-mediática negativa, casi en un insulto político. Insisto en que se trata de regímenes inclusivos y nacional-populares que planteaban un nuevo tipo de relación con las masas. Pero se les ha asociado a lo “populachero”, el clientelismo, los liderazgos autoritarios y una pésima gestión económica. Estas connotaciones asociadas al populismo perviven hoy en América Latina. 

Aparece posteriormente la noción de “neopopulismo” 

Sí, y esto es más prodigioso aún. Con el término “neopopulismo” se designa a los dirigentes que desmontan los estados populistas. Es ésta la gran paradoja. A quienes entierran el populismo para introducir el neoliberalismo, se les designa “neopopulistas”, por ejemplo Fujimori en Perú, Salinas de Gortari en México y Ménem en Argentina. Quiero decir que con el mismo término se llegan a designar cuestiones antagónicas: tanto si concedes derechos a las masas, permites la participación de los sindicatos y el estado interviene en la economía (populismo), como si ocurre lo contrario (neopopulismo). Sin embargo, se dan dos elementos de ruptura: el triunfo electoral de Hugo Chávez en Venezuela (1999) y, antes, el alzamiento zapatista de 1994, que además coincide con la entrada en vigor del Tratado de libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá. Son las primeras señales de insubordinación frente al holocausto social que supuso el neoliberalismo. Después vinieron los gobiernos populistas radicales en países como Bolivia y Ecuador. 

Por otra parte, ¿Puede extraer Europa conclusiones de lo ocurrido en América Latina en los últimos años? 

Todo lo que hoy vivimos en Europa ha sucedido en América Latina en las dos últimas décadas. Me refiero a las políticas neoliberales. En América Latina, el neoliberalismo no ha supuesto la retirada del estado, sino todo lo contrario: una contundente intervención del estado al servicio de los poderes económicos. Por tanto, hay que desmontar tópicos. El neoliberalismo llega a América Latina con golpes militares, fíjate si interviene el estado. Todas estas asonadas (un ejemplo evidente es el de Chile) tienen como objetivo impedir la organización política de los trabajadores. 

Subrayas, por tanto, la relación entre neoliberalismo, estado e intervención militar 

En América Latina esto resulta evidente. No hay más que observar la conexión entre Hayek (uno de los grandes guías del neoliberalismo) y Pinochet, a quien asesoró. Hay una idea fuerza que atraviesa estos procesos: para imponer la libertad económica deben suprimirse las demás. Una vez se garantizó este principio, dicho muy a grandes rasgos, pudieron empezar las transiciones a la democracia. Pero siempre con la condición de que no cuestionaran el modelo económico impuesto. Hablamos, por tanto, de un mercado autorregulado impuesto por la fuerza de las armas. 

Por último, ¿qué aportación destacarías de América Latina a las luchas sociales en los últimos años?

Ha sido la única región del mundo donde se ha hecho frente al neoliberalismo con una lucha sostenida de masas. En algunos lugares, la lucha social alcanzó cotas tan altas que se conquistó el poder de veto frente a los poderes económicos. Finalmente, esta lucha se convirtió en capacidad de propuesta electoral. La clave radica, por tanto, en las luchas sociales y su capacidad de generar las crisis de los regímenes preexistentes. De estas luchas populares surgieron nuevos regímenes con nuevas constituciones.