sábado, 5 de mayo de 2012

Mitt Romney gana terreno en estados claves



El ya casi seguro candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, aventaja a su contrincante, el mandatario Barack Obama, en algunos Estados claves en vista a las próximas elecciones presidenciales de noviembre, revelaron hoy algunas encuestas. 

“La elección general ya ha empezado, y al menos en Ohio (norte) y Florida (sureste) están empatados”, aseguró Peter Brown, director adjunto del instituto de sondeos de la Universidad de Quinipiac (Connecticut, este) durante una rueda de prensa.

Según una encuesta de esta universidad, el precandidato republicano Romney ha reforzado su posición en estos dos estados donde los aspirantes a gobernar Estados Unidos librarán una intensa batalla de aquí a noviembre para seducir a los ciudadanos indecisos o de centro. Obama, mientras, ha consolidado su avance en Pensilvania (este).

El sondeo otorga a Romney un 44% de intención de voto frente a un 43% en contra en Florida, un recorte de siete puntos en las últimas cinco semanas. En Ohio -un Estado en el que nunca ha perdido un presidente republicano-, Romney recortó otros cuatro puntos a Obama, que hace unas semanas le sacaba seis puntos a su contrincante.

“Romney ha eclipsado el avance del presidente Obama en Ohio y en Florida de tal forma que estos dos Estados ofrecen ahora las mismas oportunidades (a los dos candidatos), lo que significa un vuelco de la situación con respecto a finales de marzo, cuando el presidente tenía ventaja”, destacó Brown. Consciente de lo que está en juego en estos estados, Obama ha visitado cuatro veces Ohio y Florida en lo que va de año.
El sábado volverá a Ohio y también se desplazará a Virginia (este), un estado que ganó en 2008 y que puede decantarse del lado republicano en los comicios de noviembre. “La buena noticia para el presidente es que tiene una ventaja de ocho puntos en Pensilvania y que se acerca a la barrera de los 11 puntos que consiguió cuando ganó el estado en 2008″, explicó Brown.

A falta de seis meses para las elecciones presidenciales, los candidatos también tienen el ojo puesto en otros estados clave como Colorado (centro), Michigan (norte), Nevada (oeste), New Hampshire y Carolina del Norte (este).

Brown atribuyó el impulso de Romney en Ohio y Florida debido a que ya es visto como el candidato republicano, y que ya no sufre los ataques de otros aspirantes de su partido. Además, precisó que “el optimismo de los electores sobre la economía se ha estabilizado”.

Los electores de Ohio y Florida consideran que el multimillonario y ex gobernador de Massachusetts gestionaría mejor las cuestiones económicas, mientras que en Pensilvania están divididos, según la encuesta hecha a 1.100 personas en cada estado y con un margen de error alrededor de 2,9%.

Tras varios meses de lucha entre republicanos, Romney cuenta ahora con el apoyo de los seguidores de los que fueron sus enemigos. El miércoles, Newt Gringrich anunció que abandonaba la carrera por la Casa Blanca, dejando entender que a partir de ahora apoyará a Romney.

El jueves, la ex precandidata Michele Bachmann anunció en un comunicado que Romney representa “la última oportunidad de impedir que Estados Unidos vaya directo al precipicio”, en alusión al eslogan de campaña de Obama (”Adelante”).

Tomás Borge: De los muertos que nunca mueren



El Frente Nacional de Resistencia Popular y el partido Libertad y Refundación (LIBRE) lamentan profundamente la pérdida del histórico líder de la revolución sandinista, Comandante Tomás Borge Martínez, quien falleciera este lunes a causa de una afección pulmonar a los 81 años.

Tomás Borge dedicó su vida a la revolución, histórico luchador contra la dictadura Somocista, fue miembro fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional, en el cual militó hasta el día de su muerte.

La partida del Comandante Tomás Borge representa una enorme pérdida para la lucha libertaria en Latinoamérica, que reconoce en él un digno ejemplo de la incansable batalla por lograr la liberación de los pueblos del yugo imperial y abraza con honor su legado por construir una sociedad más justa.

El FNRP y el pueblo hondureño en Resistencia se suma a las muestras de pesar por el dolor que hoy embarga a la familia sandinista; en estos momentos de tristeza extendemos nuestro abrazo fraterno y solidario a su familia, amigos, al pueblo y gobierno nicaragüense, convencidos que el compañero Tomás Borge vivirá por siempre en nuestra memoria y nuestros actos, siendo “implacables en el combate y generosos en la Victoria”.

¡Hasta siempre Comandante Tomás Borge!
Frente Nacional de Resistencia Popular - Libertad y Refundación (LIBRE)
Tegucigalpa, 1 de Mayo de 2012



El “bono demográfico” no existe



Viernes, 04 de Mayo de 2012.

Alberto Quiñónez. En los últimos años el crecimiento demográfico a nivel mundial ha mostrado una tasa mayor en los segmentos de la población infanto-juvenil, fenómeno mismo que comienza a hacer agenda mediática debido a la presión social de las juventudes que, por un lado, se enfrentan a las limitaciones sistémicas para su participación efectiva y, por otro, se asumen como su negación propia a partir de su desarraigo ideológico y político. El pensamiento acrítico ha querido ver en esto “la mitad llena del vaso”; con toda la falta de capacidad teórica y política, los voceros de organismos multilaterales como la ONU, pregonan que el crecimiento relativo de las juventudes es una “oportunidad para el desarrollo”.

Bajo este paradigma se enarbola la cuestión del “bono demográfico”. El bono demográfico se refiere a que el crecimiento del segmento juvenil de cualquier población aumenta las posibilidades de generar recursos económicos debido a que la mayoría de la población se encuentra en edad de trabajar. En consecuencia, disminuye de forma relativa la dependencia económica de la sociedad en general, sobre todo la dependencia que puedan tener las y los adultos mayores y la niñez.

Según CEPAL “durante la transición demográfica hay un período en que la relación de dependencia desciende sustancialmente a medida que aumenta el peso relativo de la población en edad potencialmente productiva y disminuye el de las personas en edades potencialmente inactivas. En este período se crea un contexto especialmente favorable al desarrollo debido a que aumenta la viabilidad del ahorro y la oportunidad de invertir en el crecimiento económico, al tiempo que se reduce la demanda de recursos para la educación básica. En general, a este período se lo identifica como bono demográfico o ventana demográfica de oportunidades en alusión a las posibilidades que la coyuntura demográfica ofrece para incrementar las tasas de crecimiento económico per cápita y, por ende, los niveles de bienestar de la población”1.

Muchas organizaciones de la sociedad civil y de los aparatos estatales a lo largo y ancho de América Latina, están asumiendo el enfoque de CEPAL. Paso a paso –lo que no significa que sea un proceso lento-, este enfoque se vende o se regala con la suma demagogia de decirles a las juventudes que salir del subdesarrollo depende de su juventud misma. Que tener menos de treinta años es, per se, una oportunidad que sólo requiere de un trampolín para ponerse al vuelo. Y que ese trampolín son las políticas públicas. Y que el aliado estratégico, por tanto, es el aparato del Estado, la empresa privada con responsabilidad social, las señoras de alta sociedad que financian los proyectos de inclusión social, los distinguidos gentlemen que donan buen billete, etc.

Bajo un enfoque de derechos el término no sólo es peyorativo (bono supone una ganancia, una rentabilidad; es decir, supone la utilización lucrativa, mercantil, de los seres humanos), sino también implica alejarse de la concepción del “sujeto de derechos”. Un sujeto que además es “concreto, diverso, necesitado”. Y por ser concreto, diverso y necesitado, por el solo hecho de ser un ser humano, su utilización mercantil, su cosificación, implica la violentación de su dignidad humana2.

Siguiendo un enfoque de economía política, el fenómeno del “bono demográfico” no es ni siquiera posible. La dinámica del capitalismo, basada en la competencia creciente por una cuota del mercado, lleva implícita la necesidad de la tecnificación del proceso de producción capitalista de mercancías; la tecnificación supone el desplazamiento relativo de la fuerza de trabajo frente al aumento de los medios de producción como mecanismo para: a) producir de forma más eficiente determinadas mercancías; b) producir más y de forma diferenciada; c) reducir el valor individual de las mercancías de forma que la brecha entre valor y precio se amplíe y se acceda a una plusganancia. En suma, estos elementos evidencia que la sustitución de fuerza de trabajo por medios de producción tiene como finalidad la reducción sistemática de los costes.

La sustitución de fuerza de trabajo implica: a) la “destrucción” de la parte viva de las fuerzas productivas de modo que aumente la tasa de ganancia individual; b) un aumento de la tasa de explotación de la población trabajadora en el circuito capitalista de la economía; c) la tendencia, en el largo plazo, hacia una caída de la tasa de ganancia social y, por tanto, hacia la crisis.

La generación de una población cada vez mayor de desempleados –contingente que puede llegar incluso a estabilizarse en ciertas coyunturas-, es un fenómeno consustancial al desenvolvimiento de la sociedad capitalista. A medida que ésta se desarrolla, se desarrolla también la superpoblación relativa. Por tanto, a medida que el capitalismo se asienta como una realidad mundial, la exclusión de la población a nivel planetario se consolida. El crecimiento demográfico en los segmentos medios de la pirámide poblacional, es decir, el aumento de la población en edad de trabajar no puede proponerse como oportunidad por sí misma, puesto que no existen las condiciones para que dicha población se inserte de manera efectiva en la vida productiva de la sociedad.

Esta población remanente, que en un principio es un fenómeno puramente demográfico, adquiere significación económica pues es funcional al proceso mismo de acumulación de capital. Marx señala: “la superpoblación obrera es producto necesario de la acumulación o incremento de la riqueza dentro del régimen capitalista, esta superpoblación se convierte a su vez en palanca de la acumulación del capital, más aun, en una de las condiciones de vida del régimen capitalista de producción”3.

En efecto, la superpoblación relativa adquiere carácter funcional al modo de producción y se convierte en ejército laboral de reserva4. Es decir, además de ser la parte excedente del proceso de creación de riqueza, es un contingente de fuerza de trabajo que, al representar la oferta de mano de obra en el mercado laboral, permite que el salario tienda a disminuir secularmente. La disminución del salario permite, a su vez, reducir la proporción del capital variable dentro del capital total desembolsado y, manteniendo la misma tasa de ocupación, aumentar la cuota de plusvalía y en consecuencia la tasa de ganancia.

Durante los años de vigencia del patrón de acumulación neoliberal, la precarización de la fuerza de trabajo ha ido en ascenso. Esta precarización comenzó con la flexibilización de los mercados de trabajo en todo el mundo5, lo que permitió aumentar el contingente del ejército laboral de reserva, es decir de la superpoblación relativa. La población que permaneció “asegurada” era la fuerza de trabajo adulta, cuya contratación se efectuó en momentos en los que la flexibilidad era menor y que contaba, por tanto, con algunas garantías laborales. De eso se parte de que la gran crisis del neoliberalismo –pero también su esencia operativa misma- encuentre en las juventudes de todo el mundo a las víctimas principales en su orgía de “destrucción de las fuerzas productivas”.

De esto se concluye, también, que el pretendido “bono demográfico” es una falacia dentro del modo de producción capitalista. Es aún menos posible dentro de las características que el capitalismo asume en su fase neoliberal. Pero suponiendo incluso si las posibilidades existieran ¿es lo que necesitan las juventudes en el momento presente? Consideramos que no. El mundo occidental fetichizado por el mercado está atentando contra la vida y dignidad humanas. Los pueblos necesitan otra alternativa; una alternativa, por tanto, eminentemente anticapitalista.

Referencias:

(1) CEPAL. Panorama social de América Latina. CEPAL. 2008. Pág. 149.

(2) Hinkelammert señala: “Es ahora el universalismo del mercado basado en la concepción del individuo universal […] Sin embargo, desaparece y es reprimido el sujeto humano concreto y necesitado. El individuo es propietario, no es sujeto”. Hinkelammert, Franz. Hacia una crítica de la razón mítica. Dríada. 2008. Pág. 29. El individuo como propietario es, entonces, partícipe en la generación, realización y/o apropiación del plusvalor, aporta a la reproducción ampliada del capital (al “crecimiento económico” de la teoría neoclásica). Pero esa participación es un proceso que de por sí lo mutila, que lo desgasta en su humanidad, le resta la posibilidad de ascender a ser sujeto.

(3) Marx, K. El capital. FCE. 1964. Tomo I. Pág. 535.

(4) Campanario, Paulo y Ernesto Richter. “Superpoblación capitalista en América Latina”. En: Dierckxsens, Wim y Mario Fernández. Economía y población. EDUCA. 1979. Pág. 316.

(5) Quizá las únicas excepciones hayan sido, antes de la crisis actual, los países europeos y norteamericanos. Sin embargo, las reminiscencias del Estado de Bienestar que treinta años de neoliberalismo no habían terminado de socavar, se han venido abajo en los dos últimos años ante la crisis fiscal que azota a la Unión Europea y a Estados Unidos, principalmente.

LA AGONÍA DEL IMPERIALISMO: NECESARIO DEJARLO SIN COMBUSTIBLE


El libreto de los poderosos y sus lacayos, difundido por los medios al servicio de la oligarquía, es el mismo que, por petrificado en el tiempo, resulta ya muy trillado: “Los campesinos, los trabajadores, cualquier otro grupo que provenga de las clases bajas, especialmente los indios, han sido manipulados, engañados, utilizados, por malos, negativos, maquiavélicos o pagados líderes que responden a intereses foráneos de desestabilización e ingobernabilidad”.
 
Por supuesto, en estos tiempos, ese argumento ya no se aplica a los comunistas de una forma tan ligera como antes. Aunque, con el avance de los movimientos populares en el sur del continente y otras partes del planeta, no sería novedoso volver a escucharlos. Sin embargo, para los tiempos que se viven hoy, cualquier funcionario alto, medio o bajo recita el estribillo apresurado del narcotráfico. 

Dichos personajes pertenecientes o representantes de las clases oligárquicas, tienen en la punta de la lengua tan pueril explicación. Y, con una prensa tan sosa al servicio de igual clase dominante, las verdaderas causas que originan cualquier conflicto, no importan. Lo que importa es mantener a la gran mayoría de la población desinformada, indiferente y proclive a acuerpar dichas ristras para cometer luego violaciones en nombre de la democracia, el orden y la defensa de su propiedad privada. Así pues, las fuerzas de seguridad públicas de los diferentes países se convierten en bandas armadas al servicio de conglomerados privados de inversionistas internacionales y locales. Así se apoyan las entregas de los países al capital transnacional.

Dicho argumento que, por supuesto, carece de fundamento lógico, empero sí posee una base ideológica muy fuerte de parte de los poderosos que lo han sustentando por siglos. Antes en el derecho divino, hoy en la legalidad del voto, aunque, aún dentro de dicha democracia burguesa se esté cuestionando seriamente la legitimidad de éste en su expresión marginal que es el que facilita la victoria al que, aún perdiendo abrumadora en la mayoría de lugares de un país, gana en un sector. Esto que le permite aventajar por unos cuantos miles de votos a sus rivales le permite ser ganador muy a pesar de los millones en contra de los padrones electorales

Esa debilidad de muchos gobernantes que, ganando legalmente no los hace legítimos, es lo que les impide gobernar con solvencia. De ahí, que tengan que recurrir continuamente a la represión violenta, para hacer cumplir la agenda propia de su clase social en detrimento de la prometida en campaña proselitista, engañando con ello a sus propios correligionarios de las clases bajas, a los de la oposición y por ende a todo el pueblo. Porque en ello, reside la vieja y trasnochada estrategia de esta democracia representativa que jamás velará por solucionar la problemática más ingente de la mayoría sino por preservar los privilegios de los poderosos, auspiciar sus grandes negocios y, ante la lógica protesta legítima del resto de la población que jamás se beneficia de ellos, utilizar el aparato de coerción y represión asentado en sus fuerzas armadas para preservar el “orden”. Para eso sirve esa democracia burguesa y por ello, las diferentes facciones de la oligarquía y burguesía se disputan el poder del Estado. Para seguir realizando sus pingües negocios y mantener el control sobre los dominados que obviamente están excluidos del “desarrollo” del que tanto se llenan la boca sus funcionarios. 

Este esquema electorero que no amplía la democracia a las masas, se repite cada cierto tiempo en los diferentes países que siguen acuerpando el caduco e infructuoso modelo neoliberal. Modelo al cual la oligarquía mundial y sus adláteres le siguen apostando más por razones ideológicas que por sentido común, pues a pesar de tener la  crisis terminal ante sus ojos, creen firmemente que saldrán de ella nuevamente. No, ésta es la última ya que su irreversibilidad se finca en cuestiones estructurales tales como la contracción de la tasa media de ganancia mundial a raíz de la crisis de sobreproducción donde las planas productivas de las potencias hegemónicas han caído a niveles nunca vistos antes, perdiendo su razón de ser al no encontrar un número de compradores suficientes para las millones de sus mercancías. Mientras eso sucede en la producción, la burbuja de cuentas incobrables crece a medida que el crédito de un sinnúmero de de trabajadores se estanca fruto del creciente desempleo entre las clases y capas medias y crece por ende, el ejército de reserva industrial que frena las mismas fuerzas productivas pues muchos de sus miembros, confiscados sus patrimonios, se dedican a la mendicidad, a la delincuencia, a negocios considerados ilícitos como la trata de mujeres y hombres, infantes, drogas; a la venta de mercancías con escaso valor agregado en cuya producción se explota inmisericordemente a otro gran conglomerado de trabajadores de otras latitudes y, por supuesto, engrosan fácilmente los ejércitos de conquista pagados por la oligarquía mundial para agredir a sus propios ciudadanos o a otros países donde miles mueren por la misma guerra y de hambre. 

Aunada a esa contradicción fundamental, otros capitalistas aprovechan para producir mercancías que copian increíblemente las características de otras de, obviamente, mayor calidad y por lo mismo de mayor prestigio, pero sin reproducir ésta calidad lo que, indudablemente, produce ganancias estratosféricas a los que las venden y a los que las compran. Sin embargo, pasada la euforia de la plusvalía extraordinaria que les produjo haber enganchado a algunos cándidos mercados, emigran a otras ramas productivas como las de armas y estupefacientes que reditúa las mayores tasas de ganancias en estos tiempos.

En esa lógica de la lucha intercapitalista, las transnacionales como factores consustanciales del Imperialismo, se abalanzan por la conquista de los escasos bolsones de mercado que existen aún, sobre los recursos naturales y energéticos de otras naciones y a la readecuación de antiguas plantas de producción de mercancías invendibles hoy en número y calidad que antes, en plantas de armamento y estupefacientes que son las mercancías que, como se anotó anteriormente, son las que les generan mayores réditos a estos capitalistas que se cobijan bajo las naguas del Estado más mortífero, más represivo, más anacrónico pero más armado que jamás ha existido. 

Por ello, es preciso estar convencidos de que los múltiples conflictos que hoy se viven en vez de menguar se agudizarán a medida que el capitalismo a través de las transnacionales y los partícipes locales de sus jugosos negocios, se vean atraídos por tasas de ganancias más atractivas que supone una búsqueda y control de materias primas naturales y energéticas que los hagan prevalecer sobre sus competidores. De ahí que las comunidades estén más amenazadas que nunca ante esa voracidad. Por ello, los trabajadores del campo y la ciudad tendrán que lograr una mejor unidad, cohesión, coordinación y, por supuesto, organización para enfrentar dichos embates pues la represión será mayor y más encarnizada. 

El capitalismo en su fase final, el Imperialismo, ya no encuentra asidero ideológico al caérsele la careta a su afamada doctrina Neoliberal, para llevar a cabo sus proyectos de expansión. De tal manera que, ahora, a través de sus fantoches, esgrimirá el combate al narcotráfico y de nuevo el comunismo internacional para descalificar las genuinas resistencias de los pueblos en contra de su expansionismo. La represión y posterior estado de sitio en Santa Cruz Barillas, departamento de Huhuetenango, Guatemala donde su población se resiste a la instalación de una hidroeléctrica, es un parangón de esta viciada justificación.

México y Colombia son magníficos ejemplos en nuestro continente; Libia y Siria allende de él, para prever cuál puede ser el futuro para nuestros países que aún se encuentran bajo la égida de Washington en la región y otros más allá de nuestras fronteras continentales. Empero, la revolución mundial está caminando con todo y sus tropiezos y al Imperialismo lo único que le queda es provocar una guerra mundial donde espera derrotar a sus “enemigos” y prevalecer. Sin embargo, sus propias contradicciones internas, como un cáncer han hecho metástasis y le queda poco tiempo para hacer daño antes que se quede sin combustible. Tiempo que serán de grandes sufrimientos para la humanidad, pero donde se forjará la nueva sociedad. Pero no será sin la intervención directa de los pueblos que esto suceda; hay que derrocarlo a través de derrocar a sus bases ubicadas en nuestros países. La lucha es larga.

Colectivo “LA GOTERA”

Guatemala, 03 de mayo de 2012

jueves, 3 de mayo de 2012

Adam Smith tenía razón


Miércoles, 02 Mayo 2012 

Julia Evelyn Martínez (*)

SAN SALVADOR - En uno de los pasajes menos conocidos de la obra “La riqueza de las naciones” (1776 ), Adam Smith advierte sobre las verdaderas motivaciones que generalmente se esconden detrás de las propuestas de las asociaciones empresariales en favor del desarrollo económico y social, y recomienda a la sociedad, y en especial a la clase trabajadora, proceder con la mayor desconfianza frente a cualquier propuesta proveniente de esta clase social.

El texto de Adam Smith es el siguiente: “Toda proposición de una nueva ley o de un reglamento de comercio, que proceda de esta clase de personas, deberá analizarse siempre con la mayor desconfianza, y nunca deberá adoptarse como no sea después de un largo y minucioso examen, llevado a cabo con la atención más escrupulosa a la par que desconfiada. Ese orden de proposiciones proviene de una clase de gentes, cuyos intereses no suelen coincidir exactamente con los de la comunidad, y más bien tienden a deslumbrarla y a oprimirla como la experiencia ha demostrado en muchas ocasiones” (Fondo de Cultura Económica, página 241).

De acuerdo a Adam Smith, la clase empresarial aventaja al resto de clases sociales, no sólo porque es la única clase que puede acumular capital sino porque cuenta con el apoyo incondicional de las autoridades civiles y militares al mismo tiempo que dispone del tiempo, de la información y de los recursos necesarios para elaborar propuestas encaminadas a aumentar sus ganancias a costa del bienestar de la sociedad; propuestas que en la mayoría de ocasiones, paradójicamente son implementadas con el apoyo de los sectores que eventualmente saldrán perjudicados en sus salarios o en sus rentas.

¿Cómo es posible que la clase capitalista logre generar apoyos para sus intereses de parte de sectores de la clase trabajadora y/o de sectores que históricamente se han identificado o ubicado en una posición de defensa de los derechos humanos de la clase trabajadora ?. En otra de sus obras, “La teoría de los sentimientos morales” ( 1759) Adam Smith nos proporciona una clave para comprender esta aparente contradicción cuando señala que las clases altas tienen la capacidad de “deslumbrar” a las clases bajas, sentimiento que les conducirá a hacer lo necesario para imitarlas, aun cuando esto suponga ir contra sus propios intereses. Revisando el discurso hegemónico de la clase capitalista salvadoreña este Primero de Mayo no puedo menos que recordar ambos textos de Adam Smith.

En el editorial de una de los principales voceros de la clase capitalista salvadoreña en ocasión del 1º de Mayo se repite una y otra vez lo que clase capitalista espera que piense la clase trabajadora: “Los amigos de los trabajadores son las fábricas, los centros de producción, lo que genera empleo. Y para que existan fábricas, funcionen empresas y haya comercio, se requiere de inversiones, de seguridad jurídica, de una relación estable y franca entre patronos y trabajadores. Las buenas leyes y la estabilidad social contribuyen grandemente al establecimiento de empresas; la conflictividad, la lucha de clases, la prédica del odio, no sólo no genera empleo, sino que destruye los existentes, como sucedió en El Salvador durante la guerra” (El Diario de Hoy, 01.05.12).

En una línea de argumentación similar, uno no de los empresarios capitalistas que más responsabilidad tiene en la destrucción de la Cordillera del Bálsamo, define lo que en su opinión (y seguramente en la opinión de muchos de sus congéneres) es el nuevo escenario de la lucha de clases en El Salvador : “Ahora que se comprende cada vez más claramente que la vida del país no es de derechas o izquierdas, que se trata de democracia, libertades individuales, respeto a las instituciones, funcionamiento de la ley, capacidad y honestidad de los funcionarios, transparencia y respeto al ciudadano. El proceso de exigencia se acelerará y la oposición que enfrentarán los secuestradores de la democracia será cada vez mayor. Los grandes referentes negativos en este momento son el FMLN-GANA, el bloque en el poder”. (Castellanos, Rafael “La lucha que viene por la democracia”, La Prensa Gráfica 01.05.12)

Siguiendo las ideas de Adam Smith, en El Salvador los capitalistas esperan que los trabajadores y trabajadoras piensen y actúen bajo la premisa que los capitalistas son sus amigos, sus aliados para el desarrollo y la democracia, y que piensen que la “institucionalidad democrática” que defienden, es una institucionalidad que no tiene nada que ver con la lucha de clases ni con los intereses económicos de la clases fundamentales, sino que se trata de una institucionalidad que en teoría podría favorecer el bien común, y servir de fundamento para el proyecto histórico de cualquier clase, incluso el proyecto histórico revolucionario de la clase trabajadora.

La mayoría de los intelectuales orgánicos al proyecto histórico de dominación de la clase capitalista salvadoreña que se han manifestado a través de los medios de comunicación este primero de mayo, se han atrevido a declarar que estamos en el país ante el fin de la lucha de clases y han anunciado la sustitución de esta lucha, por una amplia alianza empresarial – laboral contra lo que llaman “la clase política”. Esa debería ser la nueva lucha de clases: la clase civil (capitalistas, trabajadores/as, ONGs, Universidades, estudiantes, cuadros técnicos y profesionales) en contra la clase política, de izquierda y de derecha. Más de alguno de estos intelectuales orgánicos ha comparado el movimiento de la clase trabajadora por la jornada de trabajo de las 8 horas de 1886 con la actual lucha actual de Aliados por la Democracia para fortalecer el Estado de Derecho, solo que esta vez, capitalistas y obreros/as estarían uniéndose para romper las cadenas impuestas por los partidos políticos (dejando por supuesto intactas las cadenas impuestas por el Capital).

Parece que Adam Smith tenía razón, la clase capitalista aparentemente está siendo exitosa en su estrategia de deslumbramiento de las clases subalternas para hacerles creer que el enemigo de clase son los partidos políticos (GANA, FMLN, ARENA y demás) y no así la clase capitalista, que ha sido transformada repentinamente (gracias a los aparatos ideológicos de dominación) en el aliado más importante para la construcción del Estado de Derecho que garantizará en el futuro la tutela de los derechos económicos, sociales y culturales . Sin embargo, en algo sí hay que reconocer que tienen la razón: la lucha que lideran ANEP y FUSADES no es una lucha partidaria (su apoyo a ARENA es solo circunstancial) ni tampoco es una lucha que responde a intereses coyunturales o sectoriales. Su lucha sigue siendo por el proyecto histórico de dominación del Capital sobre la clase trabajadora.

Hasta ahora el FMLN ha hecho todo lo posible para alejarse del proyecto de liberación de la clase trabajadora. Su vergonzosa alianza con GANA y su estrategia política instrumental (el fin justifica los medios) lo ha llevado a colocarse como un buen ejemplo de la decadencia política de lo que los ideólogos de derecha han dado en llamar “la clase política tradicional”. Esto es seguramente y hasta ahora, la mayor contribución del FMLN al proyecto de dominación de la derecha en El Salvador. Sin embargo, su decisión de marchar este primero de mayo y acompañar las demandas de la clase trabajadora, podrían ser una muestra de que las cosas a lo mejor pueden comenzar a cambiar. Esperemos que así suceda por el bien y la unidad de la izquierda en este momento de fortalecimiento y expansión del capitalismo neoliberal.

(*) Columnista de ContraPunto


miércoles, 2 de mayo de 2012

La internacional feminista


Fueron más de dos mil mujeres de todo el mundo, reunidas para analizar la economía desde una perspectiva feminista. Y para incorporar la dimensión económica a las agendas de género. La crónica de Página/12.

Por Mariana Carbajal
Desde Estambul

Más de dos mil mujeres y —algunos varones— de los rincones más diversos del planeta participaron en esta ciudad turca, cuna de civilizaciones y con su cielo poblado de minaretes, de la mayor conferencia global de los últimos años sobre derechos de las mujeres y desarrollo, para analizar la economía con lupa feminista y al mismo tiempo promover la incorporación de la dimensión económica a las agendas feministas.

Participantes de 140 países, entre ellos Argentina, confluyeron durante cuatro días en el moderno Centro de Convenciones Halic, sobre la ribera del Cuerno de Oro, un bello estuario que desemboca en el Bósforo y divide la parte europea de Estambul. Atravesado por fuertes críticas al capitalismo, a las políticas económicas neoliberales y extractivistas, el foro tuvo como lema convocante “Transformando el poder económico para avanzar en los derechos de las mujeres y la justicia”. La preocupación por el crecimiento de los fundamentalismos en distintas regiones —incluida Latinoamérica— y por el aumento de la violencia hacia las activistas y defensoras de los derechos de las mujeres fueron otros dos temas centrales de la cumbre.

La inglesa Diane Elson, una de las economistas feministas más reconocidas; el académico portugués Boaventura de Sousa Santos, uno de los promotores del Foro Social Mundial; la socióloga peruana Virginia “Gina” Vargas, especialista en ciencias políticas y fundadora del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, y la dirigente rural chilena Francisca “Pancha” Rodríguez, líder de la Coordinación Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y de la Vía Campesina fueron algunas de las expositoras —entre más de un centenar de expertas— que provocaron, entusiasmaron, e hicieron reflexionar a la concurrida platea.
También estuvo como panelista Gita Sen, de la India, una pionera, fundadora de DAWN (Alternativas de Desarrollo para la Mujer en la Nueva Era), una red de especialistas y activistas mujeres del Sur económico, y autora del libro Desarrollo, crisis y visiones alternativas: perspectivas de mujeres del Tercer Mundo, un clásico que ayudó a transformar la forma de pensar sobre el género y el desarrollo. Y la joven María Poblet, una de las impulsoras del movimiento de los indignados en Estados Unidos.

Página/12 fue el único medio argentino testigo del multitudinario evento. El foro fue organizado por la Asociación para los derechos de la Mujer y el Desarrollo (AWID, por sus siglas en inglés). “Si no incorporamos la dimensión económica y el desarrollo, la agenda feminista se queda a medias”, definió la costarricense Lydia Alpízar Durán, directora ejecutiva de AWID, en la sesión inaugural y dejó claramente marcado el eje de la conferencia. AWID es la única entidad feminista internacional con miembros en todas las regiones del mundo; trabaja desde hace 30 años por el avance de la igualdad de género y para visibilizar y apoyar el liderazgo de activistas del sur global y de Europa central y oriental.

El impacto sobre las mujeres de los recientes recortes sociales en los países europeos en crisis, las consecuencias del cambio climático en la vida de las mujeres, la necesidad de que la sustentabilidad ambiental entre definitivamente en las agendas feministas, las experiencias latinoamericanas alternativas al modelo neoliberal como las prácticas del “buen vivir”, incorporado a las constituciones de Bolivia y Ecuador —que propicia una relación de armonía y de respeto con la naturaleza—, y la “soberanía alimentaria” fueron algunos de los temas más convocantes. El costo de las guerras —declaradas y no declaradas— sobre las mujeres, el trabajo “invisible” del cuidado (de niños, niñas, enfermos y adultos mayores) que recae en todo el mundo sobre la población femenina y la necesidad de tomar en cuenta nuevos indicadores para pedir el crecimiento económico, como “la pobreza del tiempo libre”, fueron otros de los ejes analizados a lo largo del 12º Foro Internacional de AWID.

La cita convocó a mujeres de tez bien negra y cabellos con trencitas, con tocados y vestidos coloridos de África, con velos, de países árabes o con predominio de población musulmana como el anfitrión, con túnicas largas de la India, de jeans, de pieles transparentes y ojos rasgados, con tacos aguja, zapatillas, tailleurs, pantalones, polleras, académicas, activistas, funcionarias públicas, de organismos internacionales, de entidades donantes, mujeres indígenas, trabajadoras sexuales, militantes Lgtbi, campesinas, de organizaciones de base, mujeres de los cinco continentes, de Senegal, Nigeria, Líbano, Egipto, Alemania, Estados Unidos, Ecuador, Australia, Uruguay, Sudáfrica, Nicaragua, España, Rusia, Tanzania, Macedonia, Irlanda, Brasil y de un centenar de países más. “Un crisol de diversidad”, como describió Alpízur en su discurso de bienvenida.

La conferencia apuntó, además, a brindar a las participantes formación en economía y macroeconomía. Se dieron talleres sobre el ABC de la economía feminista, sobre políticas macroeconómicas, las crisis financieras, el sistema financiero y para entender las instituciones financieras internacionales y la economía global. La dinámica del foro incluyó sesiones plenarias con prestigiosas expertas y expertos, seminarios, paneles y también actividades culturales y artísticas. Hubo un rincón para jóvenes activistas, y otro en el que se recordó con fotos a las fallecidas: entre ellas, la reconocida activista trans argentina Claudia Baudracco, muerta días atrás.

En la inauguración, Alpízur convocó a las participantes a “revivir el internacionalismo feminista”, a “superar la sobreespecialización que nos ha fragmentado”, y a llegar a un público más extenso para “construir una base social de apoyo más amplio”. “No podemos ser libres hasta que todas las personas seamos libres y eso implica un vínculo de solidaridad”, señaló. La turca Ipek Ilkkaracan Ajas, profesora adjunta de Economía de la Universidad Técnica de Estambul, señaló que el trabajo doméstico que no es pagado es uno de los elementos más importantes que unen a las mujeres y planteó la necesidad de socializar las tareas de cuidado. Gita Sen, profesora de Políticas Públicas en el Instituto Indio de Gestión, en Bangalore, y también en la Facultad de Salud Pública de Harvard, sostuvo que hay que valorar la economía del cuidado para que no sea marginada del sistema económico. “Es fundamental para avanzar hacia la igualdad de género y la justicia social”, aseveró. También afirmó que “no hay igualdad para las mujeres si no hay un reconocimiento sobre sus derechos y los derechos sobre su cuerpo”. María Poblet, directora ejecutiva de Causa Justa, que trabaja desde hace años en la organización comunitaria en la zona de la bahía de San Francisco, contra los desalojos y los embargos entre población migrante, llevó al foro la voz del movimiento de los indignados norteamericanos. “Les traigo saludos desde las entrañas de La Bestia. Sé que otro Estados Unidos es necesario para que otro mundo sea posible”, lanzó, y se llevó un fuerte aplauso de un auditorio con más de dos mil mujeres.

Rebeca Grynspan, ex vicepresidenta de Costa Rica entre 1994 y 1998 y actual administradora asociada del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y secretaria adjunta de la ONU, planteó la necesidad de incorporar “el déficit del tiempo en el análisis de la pobreza”. “Hay familias que no se consideran pobres, pero que tienen pobreza de tiempo. Vamos a poder juzgar de forma más fácil las políticas fiscales si logramos cuantificar la pobreza del tiempo”, opinó. Grynspan señaló que según el informe de UNICEF 2011, más de 90 países en desarrollo cortaron sus presupuestos en servicios básicos. “Las que se ven más afectadas son las mujeres que se hacen cargo del trabajo doméstico y deben dejar de trabajar”, apuntó. Y en ese sentido, advirtió que las políticas fiscales “no son neutras”, porque impactan de manera diferencial en varones y mujeres, pero indicó que este aspecto los Estados no están teniendo en cuenta.

“El autoempleo no es empoderamiento”, consideró el profesor de Sociología de la Universidad de Coimbra y uno de los fundadores del Foro Social Mundial, De Sousa Santos. “¿Es el momento de abandonar el paradigma del desarrollo por el de la autodeterminación? Es algo para discutir hoy”, señaló. El portugués destacó que “la lente que usamos para ver el mundo hace invisibles los problemas de las mujeres” y abogó por una “ecología feminista del conocimiento” y por superar las diferencias entre los distintos movimientos que hoy resisten al modelo capitalista y las políticas neoliberales. “El movimiento de mujeres en los últimos treinta años ha sido el mejor movimiento que logró combinar el sentido de la urgencia con el sentido de cambio a nivel civilización. Necesitamos más que nunca la unión para enfrentar la cultura de la muerte (que encarna el neoliberalismo)”, dijo y se llevó fuertes aplausos.


El patriarcado también mata. El Salvador: Todos le fallaron a Manuela


Por Víctor Hugo Mata Tobar / La Haine
Martes, 01 de Mayo de 2012 15:50

Con el gobierno "progresista", a las mujeres que abortan espontáneamente la Fiscalía les cambia el "delito" de aborto a homicidio agravado.

Se llamaba Manuela, nombre ficticio por supuesto, habitante de una zona rural de una las regiones más pobres del Oriente del país, analfabeta, relativamente joven, que un día salió embarazada y nueve meses después se le vino el producto [feto] cuando defecaba en la fosa séptica. Fue trasladada al hospital de emergencia, de donde se denunció que había abortado, llegó la policía al lugar [su ranchito], sacó al niño muerto y la procesaron, condenándola a treinta años de cárcel por homicidio agravado.

El proceso estuvo plagado de irregularidades: el defensor público nunca habló con Manuela; la autopsia de Medicina Legal fue mal realizada e incompleta; los Jueces de Sentencia no emplearon la sana crítica, se llevaron por conjeturas y sesgos ideológicos como aquello de que Manuela había matado al niño porque era producto de una infidelidad y finalmente no tuvo acceso a casación porque hasta eso no llega la asistencia legal pública. La revisión del proceso tampoco fue aceptada por los mismos Jueces aduciendo formalidades y argumentos defensivos justificando su falta de prudencia elemental en todo juzgador. Todo el sistema de justicia en el país le falló a Manuela.

Pero no solamente la justicia le falló, también los servicios públicos de medicina y el sistema carcelario. En el proceso se evidenció que Manuela sufría de presión arterial alta lo cual lógicamente, había incidido en el parto espontáneo que tuvo, y esto era producto de una cáncer linfático que sufría desde hacía unos dos años, enfermedad mal tratada en el centro de salud público al que acudió. Le recetaban pastillas para la bola del cuello que tenía, un cáncer de Hodgkin. Ya en la cárcel su salud empeoró, no fue llevada regularmente a las sesiones de quimioterapia, y falleció en el 2009. Quedaron en la orfandad dos pequeños hijos sostenidos y educados, por sus pobres abuelos, dos respetables personas de origen rural, marginadas, que no se explican por qué su hija entró viva a la cárcel y salió muerta.

La historia de Manuela no es aislada. Sucede con frecuencia en muchas mujeres jóvenes, rurales, analfabetas y pobres que sufren abortos espontáneos por diversas causas, de repente se les viene el producto mortinato, con placenta y cordón umbilical en bloque, caen desvanecidas por la pérdida de sangre, las llevan al hospital con bajísima hemoglobina, y allí el personal de salud – enfermeras, doctores-, “les sacan la verdad” para contribuir con la “justicia” olvidándose del secreto profesional. Para ellas no existe la presunción de inocencia. La respuesta de la “justicia” – al menos en unos cinco casos emblemáticos que he conocido-, es abrirles proceso inmediatamente y esposarlas en la cama hospitalaria, nunca les dan libertad provisional porque como son pobres no tienen “arraigo”.

En el curso del proceso la Fiscalía cambia el delito de aborto a homicidio agravado, la defensa pública es generalmente pasiva, las autopsias de Medicina Legal imperitas o negligentes, y los Jueces de Sentencia, las condenan sobre la base de conjeturas. La casación, antes la única apelación, y la revisión han sido remedios inalcanzables, la formalidad puede más que la justicia, consumándose así el triunfo de la misoginia oficial. El Salvador no hay que olvidar, se encuentra entre el reducidísimo “club” de países en el mundo – entre otros Chile, Malta, Nicaragua, República Dominicana, el Vaticano-, que castigan absolutamente el aborto, es decir que no contempla excepciones, solamente que aquí a diferencia de los otros, el delito es grave y encarcelan a la mujeres porque en nuestro país en esta materia, manda un reducido pero influyente y beligerante grupo de católicos que sostienen como la Sala de lo Constitucional, que las mujeres no tienen derecho a su propio cuerpo.